Condenan a Anna Bensi y su madre a dos años de limitación de libertad en Cuba

Anna Bensi y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables este jueves 1 de octubre en La Habana. El tribunal impuso a cada una dos años de limitación de libertad.

El juicio contra Anna Bensi terminó así con una sanción que no implica su ingreso inmediato en prisión. Sin embargo, ambas quedan sometidas a restricciones durante el cumplimiento de la condena.

La creadora de contenido salió del Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este y confirmó públicamente el resultado. Bensi calificó la decisión como una injusticia y recordó que todavía falta recibir la sentencia escrita.

Dos años de limitación de libertad para madre e hija

El tribunal declaró culpables a Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y a Caridad Silvente por “actos contra la intimidad personal y familiar”.

La causa comenzó después de un incidente ocurrido el 10 de marzo de 2026. Ese día, el suboficial Yoel Leodán Rabaza Ramos acudió a la vivienda de ambas para entregar una citación relacionada con la Seguridad del Estado.

Madre e hija grabaron la visita y posteriormente publicaron las imágenes en redes sociales.

El 25 de marzo fueron instruidas de cargos. También quedaron bajo reclusión domiciliaria y recibieron una prohibición de salida del país mientras avanzaba el proceso.

La causa llegó a archivarse inicialmente. Sin embargo, volvió a abrirse en julio después de una querella presentada por Rabaza Ramos.

La petición contra Anna Bensi era más severa

Antes del fallo, la representación del querellante había solicitado una sanción diferente para cada acusada.

Para Anna Bensi pidió dos años de privación de libertad. Para Caridad Silvente solicitó dos años de limitación de libertad.

Finalmente, el tribunal descartó enviar a Bensi a prisión y aplicó a las dos mujeres la misma sanción.

La limitación de libertad está contemplada en el Código Penal cubano como una sanción que no requiere internamiento. Sin embargo, establece diferentes obligaciones y restricciones.

Entre ellas aparecen controles sobre cambios de residencia y desplazamientos fuera de la provincia donde se cumple la sanción. El tribunal también puede exigir comparecencias durante su ejecución.

El abogado Roberto Ortega explicó tras el juicio que ahora deben esperar la sentencia escrita. Solo entonces conocerán todos los fundamentos jurídicos y las condiciones concretas impuestas por el tribunal.

Un juicio acompañado de vigilancia y detenciones

El proceso judicial no transcurrió únicamente dentro de la sala.

Durante las horas previas aparecieron denuncias sobre vigilancia policial, restricciones de movimiento y detenciones contra personas que pretendían acompañar a Bensi y a su madre.

El pastor evangélico Rolando Fidel Pérez Lora, conocido como Pregonero de Cristo, fue detenido cuando intentaba llegar al tribunal.

También se reportó la detención del activista cristiano David Espinosa Martínez. Otros activistas y periodistas denunciaron vigilancia o dificultades para desplazarse.

Pese al operativo, varias personas consiguieron llegar hasta las inmediaciones del tribunal en Cojímar. Anna Bensi fue recibida entre aplausos cuando llegó acompañada por su madre.

Antes de entrar, la joven insistió públicamente en que ellas no se consideraban criminales y defendió su derecho a expresar opiniones diferentes.

El caso provoca reacciones dentro y fuera de Cuba

El proceso recibió atención de organizaciones, religiosos, artistas, activistas y figuras políticas.

La Embajada de Estados Unidos en La Habana publicó durante la jornada un mensaje de respaldo a madre e hija con la frase: “Pensar diferente no es un crimen”.

Cubalex también ha cuestionado el proceso. La organización sostiene que documentar actuaciones de agentes públicos puede formar parte del ejercicio de derechos ciudadanos. Las autoridades cubanas, por su parte, han defendido que la publicación de imágenes puede generar responsabilidad penal cuando afecta derechos protegidos por la legislación.

Ese contraste constituye uno de los principales puntos de discusión alrededor del juicio contra Anna Bensi.

No se trata solamente de determinar qué ocurrió durante aquella visita de marzo. El proceso también abrió un debate sobre los límites que establece el Estado cubano para grabar, publicar y cuestionar públicamente la actuación de sus funcionarios.

Anna Bensi esperará ahora la sentencia escrita

El fallo conocido este jueves fue comunicado oralmente. Por eso todavía quedan elementos jurídicos pendientes.

La defensa espera recibir la sentencia escrita para conocer los argumentos utilizados por el tribunal y decidir los siguientes pasos legales.

Según explicó el abogado Roberto Ortega, después de la notificación formal existe un plazo para presentar el correspondiente recurso de apelación.

Por ahora, Anna Bensi y Caridad Silvente permanecen fuera de prisión, pero con una condena de dos años de limitación de libertad sobre ambas.

La jornada termina con una sentencia, aunque no necesariamente con el final del proceso judicial.

Después de meses de citaciones, restricciones y exposición pública, madre e hija deberán decidir si recurren el fallo una vez conozcan íntegramente la resolución.

Bensi cerró sus declaraciones agradeciendo el apoyo recibido y reafirmando su posición frente al resultado del juicio. Sus últimas palabras después de conocer la condena fueron breves: “Dios tiene el control”.

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