Guardia Costera intercepta buque con combustible rumbo a Cuba en operación con México

La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó este viernes la interceptación del M/V Grace, un buque que transportaba combustible rumbo a Cuba. La operación ocurrió en el Caribe y contó con la cooperación de las autoridades mexicanas.

Aunque el anuncio se conoció este 2 de octubre, el abordaje ocurrió a principios de septiembre. El barco, registrado bajo bandera de Comoras, terminó escoltado hasta el puerto mexicano de Progreso.

Combustible rumbo a Cuba oculto en el buque

Según la información divulgada por la Guardia Costera, un equipo táctico estadounidense abordó el M/V Grace mientras navegaba hacia territorio cubano.

Después de la interceptación, las autoridades estadounidenses escoltaron la embarcación hasta México. Allí, personal de la Secretaría de Marina inspeccionó el buque y encontró grandes cantidades de combustible.

Una parte estaba almacenada en los tanques de lastre. Las autoridades también localizaron varios contenedores que presuntamente guardaban más combustible.

Este método generó preocupación por el peligro que representa para la seguridad marítima y el medio ambiente.

Los tanques de lastre cumplen funciones relacionadas con la estabilidad de las embarcaciones. Utilizarlos para almacenar combustible fuera de las condiciones correspondientes puede aumentar el riesgo de contaminación.

Un derrame en aguas del Caribe podría afectar ecosistemas marinos, zonas costeras y recursos pesqueros.

Estados Unidos señala tácticas de una “flota oscura”

Las autoridades estadounidenses vincularon las características de la operación con prácticas utilizadas por embarcaciones que intentan ocultar movimientos, cargas o actividades marítimas.

La Guardia Costera describió condiciones inseguras, cargas ocultas y tácticas engañosas. Washington considera estas prácticas características de la denominada “flota oscura”.

En el operativo participaron varios recursos estadounidenses.

Entre ellos estuvieron los guardacostas Alert y Charles Sexton, una aeronave HC-144 y personal especializado en operaciones de aplicación de la ley.

El vicealmirante Nate Moore destacó además la cooperación con México para completar la operación.

El comandante de la Guardia Costera, almirante Kevin Lunday, aseguró que las aguas internacionales no representan un refugio para operaciones ilícitas.

Otro barco con combustible rumbo a Cuba ya había sido interceptado

El M/V Grace no representa el primer incidente de este tipo reportado durante los últimos meses.

La Guardia Costera estadounidense también había interceptado al M/V Jaira Provider, registrado en San Cristóbal y Nieves.

Aquella embarcación fue abordada cerca de Mayagüez, Puerto Rico. Transportaba aproximadamente 220,000 galones de diésel con destino a Cuba.

La repetición de estas operaciones muestra el creciente escrutinio estadounidense sobre las rutas utilizadas para abastecer energéticamente a la isla.

Ese escenario adquiere mayor importancia por la profunda crisis de combustible que atraviesa Cuba.

La falta de generación eléctrica, las averías en las termoeléctricas y las dificultades para garantizar suministros energéticos mantienen una enorme presión sobre el país.

Washington endurece la presión sobre el suministro petrolero

La interceptación también ocurre dentro de un escenario político mucho más amplio.

La administración de Donald Trump declaró en enero una emergencia nacional relacionada con el Gobierno cubano. La Orden Ejecutiva 14380 creó un mecanismo que permite imponer aranceles adicionales a productos procedentes de países que suministren petróleo directa o indirectamente a Cuba.

Washington amplió posteriormente su estrategia mediante la Orden Ejecutiva 14404, firmada en mayo.

Esa orden abrió nuevas posibilidades para sancionar a personas y entidades extranjeras relacionadas con determinados sectores económicos cubanos, incluido el energético.

En junio, Estados Unidos también sancionó a la Unión Cuba-Petróleo, conocida como CUPET. La empresa estatal ocupa una posición central en la industria petrolera de la isla.

Por tanto, cada cargamento de combustible rumbo a Cuba adquiere ahora una relevancia que trasciende el comercio energético.

Las compañías navieras, intermediarios, instituciones financieras y gobiernos involucrados deben evaluar un escenario de sanciones mucho más agresivo.

La crisis energética cubana entra en una etapa todavía más complicada

Para La Habana, cualquier interrupción del suministro externo representa un problema considerable.

Cuba depende de las importaciones para cubrir una parte importante de sus necesidades energéticas. Al mismo tiempo, su infraestructura eléctrica acumula décadas de deterioro, falta de mantenimiento e inversiones insuficientes.

El Gobierno cubano responsabiliza principalmente a las sanciones estadounidenses por las dificultades para conseguir combustible y financiamiento.

Sin embargo, esa explicación no elimina las responsabilidades internas.

Durante décadas, las autoridades cubanas no lograron modernizar de forma suficiente el sistema eléctrico ni reducir la vulnerabilidad energética del país. Tampoco consiguieron desarrollar una economía capaz de generar las divisas necesarias para sostener importaciones estables.

Ahora ambos factores chocan con mayor fuerza.

Washington está cerrando espacios financieros y comerciales mientras el sistema cubano enfrenta una infraestructura deteriorada y una grave escasez de recursos.

La consecuencia inmediata puede sentirse nuevamente en los hogares cubanos.

Menos combustible disponible puede significar más dificultades para generar electricidad, mover mercancías, garantizar transporte y mantener funcionando sectores esenciales.

La interceptación del M/V Grace demuestra además que la presión estadounidense ya no se limita a sanciones escritas sobre documentos oficiales. También incluye operaciones marítimas destinadas a detectar cargamentos que Washington considera ilícitos.

Mientras Estados Unidos intensifica esa estrategia y La Habana denuncia una política de asfixia económica, millones de cubanos continúan enfrentando apagones y escasez.

El M/V Grace se convierte así en otra pieza de una confrontación que ha colocado el suministro energético de Cuba en uno de sus principales frentes.

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