La termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a salir del Sistema Eléctrico Nacional apenas horas después de haber sido reconectada. La nueva avería ocurre en medio de una crisis energética que mantiene a millones de cubanos enfrentando apagones prolongados y crecientes dificultades para acceder a servicios básicos.
Según informaron medios oficiales, la principal planta termoeléctrica de Cuba sufrió un nuevo salidero en la caldera durante la noche del viernes. El incidente provocó otra desconexión cuando aún no habían transcurrido ni 36 horas desde su reincorporación al sistema.

La noticia volvió a generar frustración entre los cubanos, muchos de los cuales habían reaccionado con escepticismo cuando las autoridades anunciaron el regreso de la unidad a la generación eléctrica nacional.
Menos de dos días funcionando
La Antonio Guiteras había regresado al sistema el jueves por la mañana después de permanecer varios días fuera de servicio debido a problemas en el economizador.
Sin embargo, la aparente recuperación duró muy poco. Antes de completar dos días de operación, la instalación volvió a presentar fallos técnicos que obligaron a detener nuevamente la generación.
La situación refleja el deterioro acumulado de una planta que lleva décadas operando bajo condiciones complejas y que se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sistema energético cubano.
Durante este año, la central ha registrado entre diez y once salidas del sistema por diferentes averías. Solo en mayo sufrió múltiples interrupciones relacionadas con problemas en la caldera y otros componentes críticos.
Cada nueva avería reduce la capacidad de generación disponible y aumenta la presión sobre un sistema eléctrico que ya opera al límite de sus posibilidades.
Una planta clave para el sistema eléctrico
La termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, es considerada el bloque unitario más importante de la generación térmica en Cuba.
Su capacidad ronda entre 250 y 270 megawatts, lo que representa una parte significativa de la electricidad producida por las termoeléctricas del país.
Por esa razón, cualquier salida de servicio tiene consecuencias inmediatas sobre la disponibilidad energética nacional.
Las autoridades han reconocido anteriormente que la instalación necesita una reparación capital profunda. Sin embargo, también han admitido que sacar la planta de servicio durante varios meses para ejecutar ese mantenimiento tendría un impacto considerable sobre el ya debilitado Sistema Eléctrico Nacional.
Como resultado, se continúan realizando reparaciones parciales mientras siguen apareciendo nuevas averías en diferentes áreas de la central.
Apagones cada vez más severos
La nueva salida de la Antonio Guiteras ocurre en un momento especialmente complicado para el país.
Los datos oficiales muestran que la generación disponible se mantiene muy por debajo de la demanda nacional, provocando déficits diarios que obligan a aplicar extensos cortes eléctricos.
Durante los últimos días se han reportado afectaciones durante prácticamente toda la jornada en numerosas provincias.
En varios territorios del oriente cubano los apagones superan las 20 horas diarias, mientras que en algunas localidades los cortes se acercan o incluso sobrepasan las 24 horas acumuladas.
La crisis energética también afecta el suministro de agua potable, ya que muchas estaciones de bombeo dependen directamente de la electricidad para operar.
Miles de familias enfrentan dificultades adicionales para conservar alimentos, cocinar, estudiar o simplemente descansar durante las noches.
Crece el malestar entre los cubanos
Las constantes averías de la Antonio Guiteras han provocado una creciente reacción en redes sociales.
Muchos ciudadanos cuestionan que una instalación considerada estratégica continúe sufriendo fallos recurrentes después de cada reparación.
La reciente reconexión incluso había generado comentarios irónicos entre usuarios que intentaban adivinar cuánto tiempo permanecería funcionando la planta antes de una nueva salida del sistema.
La respuesta llegó rápidamente.
Menos de día y medio después del anuncio oficial, la termoeléctrica volvió a quedar fuera de servicio, reforzando la percepción de que la crisis eléctrica cubana está lejos de encontrar una solución estable.
Mientras tanto, millones de cubanos continúan enfrentando apagones cada vez más prolongados, en un escenario donde las principales instalaciones energéticas del país muestran signos evidentes de desgaste y donde las soluciones estructurales siguen sin materializarse.