EE. UU. endurece las sanciones contra Cuba con nuevas restricciones financieras y de viajes

Estados Unidos aplicará desde este miércoles un nuevo endurecimiento de las sanciones contra Cuba. Las medidas afectan operaciones bancarias, cuentas vinculadas a emprendedores privados y determinadas categorías de viajes.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) modificó las Regulaciones de Control de Activos Cubanos. También implementó un marco regulatorio asociado a la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo.

Los cambios entrarán en vigor el 30 de septiembre de 2026. Washington amplía así las restricciones financieras mientras mantiene determinadas autorizaciones y excepciones contempladas en las regulaciones vigentes.

Estados Unidos elimina las transacciones bancarias U-Turn

Uno de los cambios más importantes afecta las llamadas transacciones U-Turn.

Hasta ahora, bancos sujetos a jurisdicción estadounidense podían procesar determinadas operaciones que comenzaban y terminaban fuera de Estados Unidos. Esto era posible cuando ni el originador ni el beneficiario estaban sujetos a jurisdicción estadounidense.

La autorización permitía utilizar el sistema financiero estadounidense como intermediario en ciertas operaciones relacionadas con Cuba o ciudadanos cubanos.

Desde el 30 de septiembre esa autorización desaparece. Los bancos estadounidenses ya no podrán procesar esas operaciones cuando Cuba o un nacional cubano tenga interés en ellas.

Las instituciones financieras solo podrán rechazarlas bajo la nueva regulación.

El cambio vuelve a cerrar una vía financiera que Washington había flexibilizado en 2024. En la práctica, aumenta las dificultades para determinadas operaciones internacionales vinculadas con la Isla.

Cuentas de emprendedores cubanos también quedan afectadas

El paquete incluye otro cambio con consecuencias directas para el sector privado cubano.

OFAC eliminó la autorización que permitía a instituciones bancarias estadounidenses abrir y mantener determinadas cuentas para ciudadanos cubanos clasificados como emprendedores privados independientes.

A partir de la entrada en vigor de la modificación, los bancos deberán bloquear los fondos y cuentas existentes bajo esa autorización.

Para desbloquear esos recursos será necesaria una licencia específica de OFAC, salvo que exista otra autorización aplicable.

Esta decisión resulta especialmente relevante porque Washington había presentado anteriormente algunas flexibilizaciones financieras como una forma de apoyar al sector privado frente al aparato empresarial estatal.

Ahora, la nueva política reduce una de esas posibilidades.

El efecto real dependerá de cuántos emprendedores utilizaban esas cuentas y del alcance de las alternativas financieras disponibles. Sin embargo, la medida supone un retroceso respecto a la apertura introducida en 2024.

Más presión sobre entidades vinculadas al aparato estatal cubano

Las sanciones contra Cuba también amplían las restricciones relacionadas con la Lista Restringida de Cuba.

Desde este miércoles, la prohibición alcanza determinadas transacciones financieras indirectas con entidades incluidas en esa lista.

Esto significa que una persona sujeta a jurisdicción estadounidense puede enfrentar restricciones aunque no aparezca como originadora o beneficiaria final de una transferencia.

La medida busca aumentar el aislamiento financiero de entidades relacionadas con estructuras militares, de inteligencia y seguridad del Gobierno cubano.

El contexto también resulta importante para bancos y empresas fuera de Estados Unidos.

La Orden Ejecutiva 14404 creó un programa de sanciones separado de las tradicionales Regulaciones de Control de Activos Cubanos. Ese mecanismo permite sancionar a determinadas personas extranjeras por actividades definidas en la orden.

Entre los sectores identificados aparecen energía, defensa, minería, servicios financieros y seguridad.

Sin embargo, operar dentro de uno de esos sectores no significa automáticamente quedar sancionado. OFAC debe determinar que una persona o entidad cumple los criterios establecidos.

Washington restringe nuevamente los viajes a Cuba

El endurecimiento también llega al área de los viajes.

OFAC eliminó la autorización general que permitía asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en Cuba.

Las personas que se encuentren en la Isla bajo esa autorización dispondrán de un período limitado para finalizar sus actividades y salir del país.

El plazo se extiende hasta el 30 de octubre de 2026.

También cambian las condiciones para determinadas actividades educativas.

Washington restablece requisitos para varios programas académicos y elimina la autorización para los viajes educativos grupales conocidos como “pueblo a pueblo”.

En determinadas categorías, las actividades deberán desarrollarse bajo el auspicio de una organización sujeta a jurisdicción estadounidense. Además, algunos viajeros deberán estar acompañados por un representante de la organización patrocinadora.

Existen disposiciones para determinados viajes ya contratados. Quienes completaron al menos una transacción relacionada con el viaje antes del 30 de septiembre pueden quedar cubiertos por las reglas de transición correspondientes.

Un nuevo escenario de presión financiera sobre La Habana

Las nuevas sanciones contra Cuba profundizan la política aplicada por Washington durante 2026.

La Orden Ejecutiva 14404 amplió el alcance de las herramientas disponibles para sancionar a personas extranjeras vinculadas con determinadas actividades relacionadas con el Gobierno cubano.

OFAC también ha advertido sobre riesgos para instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones significativas con personas bloqueadas bajo ese programa.

Eso aumenta el efecto potencial de las medidas más allá de las fronteras estadounidenses.

Al mismo tiempo, las regulaciones mantienen autorizaciones y excepciones para determinadas operaciones permitidas bajo las normas cubanas existentes.

La Licencia General 1 establece que las transacciones autorizadas o exentas bajo las Regulaciones de Control de Activos Cubanos pueden continuar bajo las condiciones correspondientes, incluso frente a prohibiciones derivadas de la Orden Ejecutiva 14404.

Por tanto, el paquete no constituye una prohibición absoluta de todas las operaciones relacionadas con Cuba.

Lo que sí representa es otro endurecimiento de la política estadounidense. Washington vuelve a limitar canales financieros y de viajes mientras aumenta la presión sobre estructuras vinculadas al Estado cubano.

El impacto tendrá dos dimensiones que deberán observarse. Por una parte, aumenta el costo de operar internacionalmente para entidades vinculadas al Gobierno. Por otra, la eliminación de cuentas para emprendedores privados puede afectar también a cubanos que desarrollan actividades económicas fuera del sector estatal.

Esa contradicción será uno de los puntos centrales del debate sobre las nuevas medidas: hasta qué punto la presión financiera logra concentrarse en las estructuras estatales sin trasladar parte de sus consecuencias al sector privado y a los ciudadanos cubanos.

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