El euro en Cuba alcanzó este 4 de noviembre los 1.000 pesos cubanos en el mercado informal. La cifra marca un nuevo récord y vuelve a mostrar cuánto valor ha perdido el CUP frente a las divisas extranjeras.
El dólar estadounidense también continuó subiendo y llegó a 910 CUP. La MLC rondó los 745 pesos. Para quienes cobran salarios estatales, estas cifras convierten cualquier compra en moneda extranjera en un gasto prácticamente inalcanzable.
Un salario promedio equivale a poco más de siete euros
El salario estatal promedio registrado en agosto fue de 7.354 CUP. Con el euro a 1.000 pesos, ese ingreso mensual equivale a solo 7,35 euros.
La comparación resulta todavía más dura cuando se calcula cuánto tendría que ahorrar un trabajador. Comprar apenas 10 euros cuesta 10.000 CUP, una cifra superior al salario promedio de un mes completo.
Para reunir 50 euros hacen falta 50.000 pesos. Eso representa alrededor de 6,8 salarios mensuales. Comprar 100 euros requiere 100.000 CUP, equivalentes a unas 13,6 mensualidades completas.
Ese cálculo parte de una situación imposible para la mayoría. Supone ahorrar todo el salario y no gastar nada en comida, transporte, electricidad, medicamentos, aseo o cualquier otra necesidad.

El peso pierde terreno mientras las divisas siguen subiendo
La cotización del euro subió unos 40 pesos desde finales de octubre, cuando rondaba los 960 CUP. En pocos días, el aumento fue cercano al 4,2%.
El dólar también mantiene una tendencia ascendente. La moneda estadounidense alcanzó 900 CUP el lunes y llegó a 910 este miércoles, después de varias jornadas consecutivas de incremento.
La velocidad de estas subidas importa tanto como el número final. Cuando las divisas avanzan casi a diario, los precios internos también reciben presión, sobre todo en negocios que necesitan importar productos o reponer inventarios.
El problema no es solo comprar euros
Muchos cubanos nunca compran euros directamente. Sin embargo, eso no significa que puedan escapar de la depreciación del peso.
Una parte importante de los alimentos, medicinas, productos de higiene, piezas de repuesto y mercancías privadas depende de importaciones. Quien necesita divisas para reponer inventario termina pagando más CUP para conseguirlas.
Ese aumento de costos puede trasladarse después al consumidor. Por eso, el nuevo récord del euro termina afectando también a personas que reciben y gastan únicamente pesos cubanos.
El euro en Cuba se convierte así en una referencia que ayuda a medir el deterioro del poder adquisitivo. No explica por sí solo todos los precios, pero sí muestra cuánto se ha debilitado la moneda nacional.
Los salarios suben en cifras, pero pierden valor real
El problema de fondo no consiste solamente en cuánto paga el Estado en pesos. Lo decisivo es qué puede comprarse con ese salario.
Un ingreso de 7.354 CUP puede parecer mayor que los salarios de años anteriores. Sin embargo, al compararlo con una divisa utilizada para importar bienes, su poder real queda muy reducido.
El trabajador puede recibir más pesos nominales y, al mismo tiempo, ser más pobre en términos de capacidad de compra. Esa diferencia entre salario nominal y salario real ayuda a entender la crisis cotidiana.
La pérdida de valor también golpea con más fuerza a jubilados, pensionados y familias sin acceso estable a remesas. Ellos tienen menos posibilidades de protegerse usando dólares o euros.

Un mercado cambiario que sigue mostrando fuertes distorsiones
Cuba mantiene diferentes referencias oficiales para las divisas, mientras el mercado informal sigue marcando precios distintos. La distancia entre ambos espacios refleja la falta de suficiente oferta de moneda extranjera por canales estatales.
Mientras exista una fuerte demanda de divisas y una oferta limitada, el peso seguirá sometido a presión. Las medidas administrativas pueden modificar una tasa oficial, pero no eliminan automáticamente esa demanda.
También pesa la falta de producción nacional. Cuando una economía depende de importaciones para cubrir necesidades básicas, la escasez de moneda extranjera termina afectando casi toda la cadena de precios.
El récord de 1.000 pesos resume una crisis mucho mayor
Llegar a 1.000 CUP por euro tiene un fuerte valor simbólico. Hace visible, en una cifra redonda, la magnitud de la depreciación acumulada por la moneda nacional.
Pero el dato más importante no es el récord cambiario. El verdadero problema aparece cuando se compara con el ingreso de un trabajador.
Un salario estatal promedio compra hoy poco más de siete euros al cambio informal. Eso significa que un mes completo de trabajo apenas alcanza una fracción del valor de una compra común en moneda fuerte.
Mientras los salarios sigan perdiendo terreno frente a los precios y las divisas, cualquier aumento nominal tendrá un efecto limitado. El bolsillo de los cubanos seguirá midiendo la crisis de una manera mucho más clara que cualquier discurso económico.
El euro en Cuba llegó a los 1.000 pesos. Para un trabajador que depende de un salario estatal, esa cifra no representa solo un récord. Representa cuánto se ha reducido el valor real de su trabajo.