Fuera de la Caja bajo presión: citaciones e interrogatorios se suman a nueva escalada contra voces independientes en Cuba

La presión sobre Fuera de la Caja volvió a aumentar este viernes 6 de noviembre en La Habana. Dos integrantes del proyecto recibieron citaciones policiales mientras Cuba atravesaba otra jornada marcada por denuncias de arrestos, vigilancia y hostigamiento.

Mauro Reigosa Pérez y Karel Daniel Hernández Bosques debían presentarse en la unidad policial de la calle Aguilera, en el municipio Diez de Octubre. Ambos denunciaron públicamente las citaciones antes de acudir.

Los jóvenes relacionaron lo ocurrido con una serie de acciones recientes contra periodistas, activistas y creadores de contenido independientes. Durante los últimos días, varias figuras conocidas han denunciado detenciones, interrogatorios, multas, confiscaciones y cercos policiales.

Karel Hernández pasó alrededor de 12 horas bajo interrogatorio

La situación de Karel Hernández se prolongó durante buena parte del viernes. Personas cercanas denunciaron durante varias horas que permanecía incomunicado después de acudir a la citación.

Familiares y allegados esperaron noticias en las afueras de la unidad. Más tarde, el propio proyecto informó que Hernández había sido liberado después de aproximadamente 12 horas de interrogatorio.

La organización difundió imágenes del joven ya fuera de la instalación policial. Sus integrantes afirmaron que las preguntas estuvieron relacionadas con los videos y contenidos que publican en Internet.

La citación no llegó de manera aislada. En el video previo a su comparecencia, los jóvenes recordaron otros episodios ocurridos durante la misma semana.

Periodistas también enfrentaron detenciones esta semana

La periodista independiente Camila Acosta fue detenida el martes 3 de noviembre cuando llevaba a su mascota a una consulta veterinaria en La Habana.

Según su testimonio posterior, agentes la trasladaron a una estación policial y permaneció varias horas retenida. Al recuperar la libertad, denunció que su teléfono había quedado inutilizado.

Un día antes, el colaborador de CubaNet Adelth Bonne Gamboa también había sido detenido en Santos Suárez.

Bonne denunció un interrogatorio, una multa de 3,000 pesos y la confiscación de varios equipos. Entre ellos figuraban su computadora, teléfono, cámara, trípodes, audífonos y micrófono.

La periodista Yoani Sánchez enfrentó otra detención el jueves 5 de noviembre. La directora de 14ymedio permaneció cerca de nueve horas bajo custodia antes de regresar a su vivienda.

Después relató que recibió amenazas y presiones durante el interrogatorio. También aseguró que las autoridades le atribuyeron acusaciones relacionadas con el orden constitucional.

Citaciones, vigilancia y equipos confiscados

La sucesión de hechos dibuja un escenario de creciente presión sobre quienes informan o expresan opiniones políticas fuera de los medios oficiales.

Las acciones no siguen siempre el mismo procedimiento. En algunos casos aparecen citaciones formales. En otros se producen arrestos en la vía pública, confiscaciones, multas o vigilancia frente a las viviendas.

Esa variedad permite ejercer presión sin necesidad de mantener largas condenas de prisión en cada episodio.

También aumenta la incertidumbre entre periodistas y activistas. Una persona puede recuperar la libertad después de varias horas y seguir sometida a nuevas citaciones, vigilancia o restricciones.

Para los afectados, esa dinámica busca generar miedo y reducir su actividad pública. Las autoridades cubanas, por su parte, no han ofrecido una explicación pública detallada sobre todos los operativos denunciados esta semana.

El proyecto ya había enfrentado otros interrogatorios

Fuera de la Caja nació a comienzos de 2026 y reúne a jóvenes que producen videos, obras teatrales y contenidos digitales sobre asuntos políticos y sociales.

El colectivo ha ganado visibilidad durante el año. Sus integrantes se han identificado públicamente con posiciones liberales y libertarias y utilizan gorras con el lema “Make Cuba Great Again”.

Esa exposición también ha venido acompañada de enfrentamientos con las autoridades.

El 2 de julio, Amanda Beatriz Andrés Navarro y Abel Alejandro Andrés Navarro fueron retenidos durante más de ocho horas en la misma unidad policial de Aguilera.

Meses después, Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y su madre Caridad Silvente recibieron condenas de dos años de limitación de libertad.

El proceso comenzó después de que ambas grabaran y difundieran imágenes de un agente que acudió a su vivienda para entregar una citación.

Una semana marcada por la presión contra voces independientes

La citación de los jóvenes adquiere mayor relevancia cuando se observa junto a los demás acontecimientos registrados durante la semana.

No se trata únicamente de una persona interrogada. En pocos días aparecieron denuncias relacionadas con periodistas de distintos medios, activistas, creadores digitales y personas vinculadas a proyectos independientes.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos había documentado más de 3,000 acciones represivas entre enero y septiembre de 2026.

Las denuncias abarcan detenciones, retenciones domiciliarias, amenazas, interrogatorios, multas y otras formas de presión.

El dato permite colocar los episodios recientes dentro de un contexto mucho más amplio. Las citaciones de noviembre no comenzaron desde cero.

La información independiente continúa bajo presión

Las herramientas digitales han permitido que proyectos pequeños alcancen audiencias que antes resultaban imposibles dentro de Cuba.

Un teléfono y una cuenta en redes sociales pueden convertir una denuncia local en un contenido visto por miles de personas. Precisamente por eso, cada confiscación de equipos o destrucción de un teléfono tiene consecuencias directas sobre la capacidad de informar.

La presión contra periodistas y creadores tampoco termina necesariamente cuando salen de una estación policial.

Las citaciones repetidas, los interrogatorios prolongados y la vigilancia pueden afectar su movilidad y dificultar la producción constante de contenidos.

Lo ocurrido este viernes vuelve a colocar a Fuera de la Caja dentro de ese escenario.

Karel Hernández regresó a la calle después de unas 12 horas. Sin embargo, la cadena de acontecimientos de esta semana demuestra que el problema no termina con una liberación.

Mientras informar, grabar o publicar opiniones políticas pueda terminar en una estación policial, la libertad de expresión seguirá enfrentando fuertes obstáculos en Cuba.

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