Vecinos denuncian enorme vertedero en Reina y Campanario tras recogida incompleta

La basura en Centro Habana vuelve a generar denuncias por el deterioro de las condiciones sanitarias. Una cubana envió a La Chiringa Cubana un video grabado en la esquina de Reina y Campanario. Las imágenes muestran una gran cantidad de desechos acumulados en plena vía pública.

La denunciante asegura que el problema no tiene una sola causa. Critica a quienes arrojan basura sin control. También cuestiona la falta de una recogida completa y estable por parte de los servicios responsables.

Según su testimonio, este mismo lunes llegaron camiones para retirar parte de los desperdicios. Sin embargo, el trabajo quedó a medias.

Dos camiones recogieron basura, pero dejaron gran parte del vertedero

La mujer explicó posteriormente a La Chiringa Cubana que llegaron dos camiones al lugar. Los trabajadores cargaron desechos, pero todavía quedó más de la mitad de la basura acumulada.

Según su versión, les comunicaron que no regresarían para terminar el trabajo. También habrían indicado a los residentes que presentaran sus quejas ante las autoridades.

La denunciante mostró después otra fotografía tomada desde aproximadamente una cuadra y media de distancia. A pesar de la distancia, todavía se distingue una extensa acumulación de residuos en la calle.

El testimonio coincide con un problema que se repite actualmente en diferentes zonas de Centro Habana. En los últimos meses, vecinos de varios barrios han denunciado enormes vertederos, retrasos en la recogida y desechos que permanecen durante semanas en las calles.

La propia vecina también critica a quienes arrojan basura

La denuncia tiene además otro elemento importante. La mujer no responsabiliza solamente a los servicios estatales.

Durante el video critica con dureza el comportamiento de algunas personas que depositan desperdicios en cualquier lugar. Incluso compara la situación con zonas rurales y asegura que, en su opinión, existe menos cuidado en algunas áreas de la ciudad.

“¿Hasta cuándo?”, cuestiona mientras muestra el vertedero.

Su comentario expone una realidad más compleja. La falta de recogida empeora el problema, pero la acumulación también aumenta cuando los residuos terminan fuera de los lugares adecuados.

Sin embargo, pedir disciplina ciudadana no elimina la responsabilidad institucional. Una ciudad necesita un sistema de recogida capaz de retirar los desperdicios con frecuencia. También necesita contenedores, transporte, combustible y condiciones para evitar que cada esquina termine convertida en un vertedero.

Los “buzos” abren las bolsas buscando artículos aprovechables

La mujer también denuncia la presencia diaria de personas conocidas popularmente en Cuba como “buzos”. Se trata de personas que revisan la basura buscando alimentos, envases, objetos o materiales que puedan reutilizar o vender.

Según explica, algunas bolsas terminan abiertas después de ser revisadas. Los residuos quedan entonces dispersos por la vía.

Ese fenómeno refleja otra dimensión de la crisis.

No se trata únicamente de suciedad. Muchas personas buscan entre los desperdicios porque intentan encontrar algo útil en medio de una situación económica cada vez más difícil.

Reportes recientes sobre Centro Habana han documentado personas revisando depósitos de basura incluso en busca de alimentos. El deterioro económico y la irregularidad en los servicios públicos terminan encontrándose en las mismas esquinas.

La crisis de la basura golpea nuevamente a Centro Habana

La basura en Centro Habana lleva meses provocando preocupación entre residentes de diferentes consejos populares.

A finales de agosto, otra denuncia ciudadana reportó un enorme basurero en Basarrate y San Miguel. Vecinos aseguraron que los desperdicios llevaban semanas acumulándose.

Durante junio también se documentaron iniciativas vecinales para impedir que determinadas esquinas volvieran a convertirse en vertederos. En algunos lugares, los propios residentes llegaron a organizar vigilancia para evitar que continuaran depositando residuos.

La situación muestra hasta qué punto un servicio público básico se ha deteriorado.

Recoger basura no puede depender de campañas ocasionales. Tampoco puede resolverse enviando dos camiones, retirando una parte y dejando el resto en la vía.

Cuando la recogida no mantiene una frecuencia estable, los desperdicios continúan llegando. El resultado vuelve a ser el mismo pocos días después.

Un problema ambiental que también amenaza la salud

Los vertederos improvisados representan mucho más que una mala imagen para La Habana.

La acumulación prolongada de desperdicios favorece malos olores, insectos y roedores. También puede aumentar los riesgos sanitarios cuando los residuos permanecen cerca de viviendas y zonas transitadas.

Durante los meses de calor, el problema resulta todavía más preocupante. Los alimentos y residuos orgánicos se descomponen con rapidez.

Las lluvias pueden además arrastrar esa suciedad hacia tragantes y sistemas de alcantarillado.

Por eso, mantener las calles limpias requiere responsabilidad ciudadana, pero también una infraestructura pública capaz de funcionar.

La Habana entre basura, abandono y soluciones que nunca llegan

Las autoridades cubanas conocen desde hace tiempo la gravedad del problema.

Miguel Díaz-Canel reconoció en octubre de 2025 que La Habana no contaba con una solución sostenible para mantener la recogida. Casi un año después, las denuncias continúan llegando.

La escena de Reina y Campanario demuestra que el problema sigue lejos de resolverse.

La propia denunciante resume la frustración de muchos residentes cuando asegura que la situación parece no importarle a nadie.

Pero sí importa a quienes tienen que salir todos los días de sus casas y caminar junto a montones de desperdicios.

También importa a quienes ven cómo una recogida parcial apenas mueve el problema durante unas horas.

La basura en Centro Habana no puede convertirse en otro elemento normal del paisaje cubano. La población puede y debe mantener disciplina. Sin embargo, las autoridades tienen la obligación de garantizar un sistema de recogida estable, suficiente y funcional.

Dejar media calle llena después de enviar dos camiones no constituye una solución.

Es apenas otra muestra del deterioro cotidiano que los propios cubanos continúan documentando desde dentro de la Isla.