Nueva avería deja fuera a la Guiteras tras otro colapso eléctrico en Cuba

La avería en Guiteras vuelve a golpear al ya debilitado sistema eléctrico cubano. La principal termoeléctrica del país sufrió daños en su caldera después de la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional ocurrida el viernes.

La planta de Matanzas había logrado mantenerse 44 días consecutivos conectada. Ese período terminó después de las tensiones mecánicas generadas durante el colapso del sistema, según la información divulgada este sábado. La unidad producía un promedio cercano a 185 megavatios.

La caldera necesita casi 72 horas de enfriamiento

Román Pérez Castañeda, director general de la central, informó que los técnicos sospechan varias ponchaduras en el generador de vapor. Antes de entrar a revisar el daño, la caldera debe enfriarse por completo.

Ese proceso puede extenderse durante casi 72 horas. Por esa razón, las brigadas especializadas no podrán comenzar la inspección interna y la reparación hasta la tarde del lunes.

La demora llega en uno de los peores momentos para el sistema eléctrico. Cuba todavía intenta recuperar el servicio después de otra desconexión total del SEN.

Una racha de 44 días que terminó de golpe

La Guiteras se había incorporado nuevamente al sistema el 4 de agosto. Desde entonces mantuvo una generación promedio cercana a 185 megavatios, según los reportes divulgados sobre su funcionamiento.

A comienzos de septiembre, medios oficiales celebraron que la central superara 30 días consecutivos en línea. El periodista José Miguel Solís destacó entonces ese período de funcionamiento. La unidad generaba alrededor de 190 MW.

Sin embargo, la nueva avería en Guiteras muestra lo frágil que sigue siendo esa estabilidad. Mantener una termoeléctrica funcionando durante varias semanas no elimina el desgaste acumulado durante años.

El apagón nacional volvió a poner al sistema al límite

La desconexión general comenzó después del disparo sucesivo de dos líneas de transmisión de 220 kilovoltios vinculadas con Matanzas. Las autoridades también señalaron condiciones meteorológicas inestables en la zona.

Primero falló la línea Matanzas-Cienfuegos. Después salió la línea Matanzas-Santa Clara. El sistema quedó dividido y terminó desconectándose completamente poco tiempo después.

Medios independientes cubanos contabilizan este episodio como la octava desconexión total del SEN durante 2026. Ese conteo incluye dos colapsos en marzo, tres en julio, dos en agosto y el ocurrido este viernes.

Algunos medios internacionales utilizan un conteo diferente para los grandes apagones nacionales. Reuters, por ejemplo, describió el ocurrido el viernes como el sexto colapso de este tipo desde enero.

Las averías de la Guiteras no comenzaron ahora

El problema de la planta no se limita a este fin de semana. La Guiteras ha acumulado numerosas salidas no programadas durante 2026. Muchas han estado relacionadas con la caldera y su economizador.

Solo entre enero y finales de mayo se registraron 293 horas fuera de servicio por defectos en ese componente. En junio, directivos hablaron de más de 500 tubos involucrados en las reparaciones.

La magnitud del trabajo también incluye cientos de puntos que requieren revisión y soldadura. Es una tarea muy diferente a localizar una pequeña avería aislada y sustituir una pieza.

En julio, la central llegó a permanecer apenas 26 minutos conectada antes de volver a salir por otro problema en la caldera. Esa secuencia muestra el nivel de desgaste que enfrenta la instalación.

El mantenimiento capital sigue pendiente desde 2010

La propia dirección de la termoeléctrica reconoció este año que la instalación no recibe un mantenimiento capital desde 2010. También señaló que una intervención completa necesitaría alrededor de 180 días.

Ese plazo representa un enorme problema para el sistema cubano. Sacar durante seis meses a uno de sus principales bloques de generación reduciría todavía más la disponibilidad eléctrica.

Pero mantener la planta mediante reparaciones parciales también tiene consecuencias. Las averías se repiten, las paradas aparecen sin previo aviso y cada salida aumenta la presión sobre el resto del SEN.

Ahí aparece una de las contradicciones centrales de la crisis. Cuba necesita detener la Guiteras para repararla profundamente, pero su sistema eléctrico tampoco puede prescindir fácilmente de ella.

Reparar lo urgente no resuelve el problema de fondo

Las brigadas pueden localizar las nuevas ponchaduras, reparar los puntos dañados y devolver la unidad al sistema. Es un procedimiento que ya se ha repetido durante este año.

El problema es que una reparación puntual no sustituye una rehabilitación profunda. Cada nuevo fallo confirma que la crisis eléctrica cubana no depende de una sola pieza rota.

La falta de reserva, el envejecimiento de las termoeléctricas, los mantenimientos pendientes y los problemas de combustible forman parte del mismo escenario. Cuando uno de esos elementos falla, el resto del sistema queda más expuesto.

Esta avería en Guiteras llega precisamente después de otro apagón general. La combinación vuelve a demostrar la vulnerabilidad de una red que trabaja con un margen extremadamente reducido.

Mientras la caldera se enfría, los cubanos esperan otra vez por reparaciones, reconexiones y nuevos partes oficiales. El problema ya no es solamente cuánto demorará esta reparación. La cuestión de fondo sigue siendo cuánto tiempo puede mantenerse funcionando así una infraestructura que necesita intervenciones mucho mayores.

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