El Gobierno cubano celebró este 16 de septiembre los 65 años de su sistema penitenciario con un acto oficial en La Habana. Durante la ceremonia, las autoridades presentaron las cárceles cubanas como una obra “justa y humana”.
La celebración estuvo encabezada por Miguel Díaz-Canel y contó con altos cargos del Ministerio del Interior. El acto incluyó condecoraciones, mensajes políticos y elogios al personal encargado de los establecimientos penitenciarios.
El momento elegido para esa celebración contrasta con los informes recientes de organizaciones independientes. Prisoners Defenders reportó 1,339 presos políticos al cierre de agosto de 2026. Cubalex, por su parte, documentó 19 muertes bajo custodia estatal vinculadas a falta de atención médica o atención negligente.
Díaz-Canel reconoce a funcionarios del sistema penitenciario
Durante la ceremonia, Díaz-Canel impuso la Medalla por la Seguridad y el Orden Interior, de Segunda Clase, a cinco funcionarios de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios.
Raúl Castro también envió una carta de felicitación a los trabajadores del sistema. El ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, leyó el mensaje durante el acto.
En la carta, Castro elogió la labor realizada durante seis décadas y media. Las autoridades insistieron en que el sistema actual transformó las condiciones existentes antes de 1959.
El discurso oficial describe las prisiones como “escuelas”
El general de brigada Abelardo Jiménez González, jefe de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios, defendió públicamente el modelo carcelario cubano.
Jiménez afirmó que las prisiones funcionan como “escuelas” donde las personas aprenden y se transforman. También sostuvo que el sistema cumple la legislación nacional y los tratados internacionales firmados por Cuba.
Ese mensaje coloca el énfasis en la rehabilitación y en la legalidad. Sin embargo, las denuncias independientes presentan una realidad muy diferente.
Prisoners Defenders reporta 1,339 presos políticos
Prisoners Defenders informó que Cuba cerró agosto de 2026 con 1,339 presos políticos. La organización calificó esa cifra como un nuevo récord dentro de su registro.
Según su informe, durante agosto incorporó 19 personas y retiró siete de la lista. El balance dejó un aumento neto de 12 casos respecto al mes anterior.
La organización también reportó que 463 de las personas incluidas en su registro padecen patologías médicas graves. Además, señaló que 155 son mujeres y que 38 fueron detenidas cuando eran menores de edad.
Estas cifras no formaron parte del discurso presentado durante la ceremonia oficial. Tampoco aparecieron en los mensajes de reconocimiento a los funcionarios penitenciarios.
Cubalex documenta muertes bajo custodia
Cubalex informó en agosto que había documentado 19 muertes bajo custodia estatal durante 2026. La organización vinculó esos fallecimientos con falta de atención médica o con atención negligente.
De ese total, 17 correspondían a personas recluidas en ocho prisiones del país. Cubalex señaló a la prisión provincial de Las Tunas, conocida como El Típico, entre los centros con más casos documentados.
La organización también ha denunciado problemas de alimentación, acceso a medicamentos y atención sanitaria dentro de diferentes cárceles cubanas.
Esas denuncias adquieren especial relevancia al compararlas con la imagen presentada durante el aniversario. El Gobierno habló de rehabilitación y reconoció a funcionarios. Las organizaciones independientes continuaron publicando datos sobre enfermedades y fallecimientos.
La salud de los reclusos sigue bajo cuestionamiento
La situación sanitaria dentro de las prisiones aparece con frecuencia en denuncias de familiares y organizaciones de derechos humanos.
La Chiringa Cubana informó recientemente sobre Ibrahim Domínguez Aguilar, preso en Boniato. Su madre denunció que llevaba más de 12 días con un fuerte dolor pélvico y sin el seguimiento médico recomendado.
Ese tipo de denuncia muestra por qué la discusión no puede limitarse a ceremonias oficiales. Cuando una persona está bajo custodia estatal, las autoridades controlan directamente su acceso a atención médica, alimentación y condiciones básicas.
Por esa razón, cualquier evaluación seria del sistema penitenciario debe considerar algo más que los discursos institucionales. También debe observar lo que ocurre dentro de las prisiones y cómo responden las autoridades ante las denuncias.
Dos relatos sobre una misma realidad
El aniversario volvió a mostrar dos relatos opuestos sobre el sistema penitenciario cubano.
Por un lado, el Gobierno lo presenta como un modelo de rehabilitación, disciplina y cumplimiento legal. Por otro, organizaciones independientes documentan presos políticos, muertes bajo custodia y problemas graves de salud.
El contraste entre ambos relatos resulta central para entender esta noticia. Las cárceles cubanas no pueden evaluarse únicamente mediante actos oficiales, medallas o declaraciones institucionales.
La transparencia, el acceso a información verificable y la atención médica de los reclusos resultan claves para valorar cualquier sistema penitenciario. También importa conocer las condiciones que enfrentan quienes organizaciones independientes consideran presos políticos.
Mientras las autoridades celebran 65 años de su modelo carcelario, los informes independientes mantienen abiertas preguntas sobre derechos humanos, condiciones de reclusión y responsabilidad estatal.
El material original confirma el acto encabezado por Díaz-Canel, la caracterización oficial de las prisiones y las condecoraciones entregadas. Prisoners Defenders sitúa su registro en 1,339 presos políticos al cierre de agosto, mientras Cubalex reporta 19 muertes bajo custodia asociadas a falta o negligencia médica en 2026.