Aduana de Cuba cambia las reglas de importación desde el 12 de octubre

La Aduana de Cuba estrenará nuevas reglas para las importaciones personales a partir del próximo 12 de octubre. Los cambios afectan celulares, computadoras, electrodomésticos, ropa, calzado, herramientas y muchos otros productos.

La gran novedad aparece cuando una mercancía supera los límites permitidos o la autoridad considera que tiene carácter comercial. En determinados casos, el viajero podrá conservarla si formaliza otro despacho y paga en dólares.

La medida evita que todos los excesos terminen automáticamente bajo el procedimiento aplicado hasta ahora. Sin embargo, también abre una nueva vía para captar divisas directamente de quienes importan mercancías.

Tres nuevas normas cambian el funcionamiento de la Aduana

El paquete legal apareció en la Gaceta Oficial No. 83 Ordinaria, publicada este lunes 5 de octubre.

Incluye el Decreto-Ley 132/2026, la Resolución 197/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios y la Resolución 340/2026 de la Aduana.

Las disposiciones mantienen la diferencia entre una importación personal y otra con carácter comercial.

La autoridad tendrá en cuenta la cantidad, naturaleza, valor y reiteración de los productos que una persona intenta introducir al país.

Cuando determine que existe un exceso, primero tramitará la cantidad permitida bajo las reglas normales. Después podrá abrir un segundo despacho para el resto.

Ese segundo trámite será voluntario. El titular tendrá que aceptar el tratamiento comercial y pagar los impuestos y servicios correspondientes en dólares estadounidenses.

No se trata, por tanto, de una autorización ilimitada para importar cualquier cantidad de mercancías.

Cinco celulares y hasta tres computadoras

Uno de los puntos que más interés genera afecta a teléfonos celulares y equipos informáticos.

Las nuevas reglas permiten introducir hasta cinco teléfonos celulares o inteligentes dentro de la importación no comercial.

Para computadoras, el máximo será de tres equipos en total. La cifra incluye computadoras de escritorio, portátiles, tabletas u otros dispositivos similares.

La regulación establece valores de referencia de 80 dólares para celulares, 200 para computadoras de escritorio y 250 para portátiles.

Las tabletas tendrán un valor de referencia de 100 dólares.

También podrán entrar hasta tres artículos relacionados con telecomunicaciones, redes y determinados periféricos.

Algunos dispositivos continuarán necesitando autorizaciones específicas. Entre ellos aparecen determinados routers, transmisores de radio y teléfonos satelitales.

Los electrodomésticos también tendrán límites

La norma permite hasta dos electrodomésticos del mismo tipo, siempre que se respeten los límites establecidos para la operación.

Esta regla incluye las plantas eléctricas.

La decisión resulta especialmente relevante en un país golpeado por apagones prolongados y frecuentes fallas del Sistema Eléctrico Nacional.

Para otros productos existe una regla general basada en su valor.

Cuando cada artículo tenga un valor de hasta 50 dólares, podrán admitirse hasta cinco unidades del mismo tipo.

Si el valor individual supera los 50 dólares, el máximo será normalmente de tres unidades.

Sin embargo, existen categorías con límites específicos. Esas reglas particulares prevalecerán sobre el criterio general.

Ropa, zapatos y artículos de aseo bajo nuevas reglas

La llamada miscelánea incluye ropa, zapatos, alimentos, artículos de aseo, perfumería, bisutería y otros productos similares.

En estos casos, las autoridades analizarán la variedad y las cantidades transportadas.

Cuando exista una repetición considerada excesiva, normalmente podrán admitirse hasta cinco kilogramos del mismo producto por la vía personal.

El resto podría pasar al nuevo despacho comercial.

Para objetos pequeños, la cantidad autorizada puede reducirse hasta un kilogramo cuando cinco kilogramos representen un volumen claramente desproporcionado.

La normativa mantiene además la equivalencia de un kilogramo por 10 dólares para determinadas misceláneas importadas por pasajeros.

El excedente se pagará en dólares

Aquí aparece uno de los elementos más importantes de la nueva regulación.

La Aduana de Cuba permitirá que determinados excedentes puedan permanecer en el país si el viajero acepta formalizarlos como una importación comercial.

Los aranceles serán progresivos.

Se cobrará un 15% sobre los primeros 2,000 dólares del valor asignado. El siguiente tramo, hasta 4,000 dólares, pagará un 20%.

Entre 4,000 y 6,000 dólares se aplicará un 25%. Por encima de los 6,000 dólares, el porcentaje será del 30%.

Los envíos comerciales tendrán una tarifa del 30%.

El pago podrá realizarse mediante tarjetas internacionales o tarjetas nacionales habilitadas para operar en dólares.

El efectivo en USD solo será aceptado en aeropuertos y mediante las entidades autorizadas para recibirlo.

Si no paga, podrá solicitar el reembarque

El viajero no estará obligado a aceptar el nuevo despacho comercial.

Si rechaza pagar los impuestos y servicios en dólares, podrá solicitar el reembarque de los productos cuando se cumplan las condiciones legales.

Si no paga ni realiza ese procedimiento, las autoridades aplicarán la medida administrativa correspondiente.

Las mercancías también podrán permanecer temporalmente bajo custodia mientras se completan determinados trámites.

En esos casos, los gastos de almacenamiento correrán por cuenta del destinatario.

La nueva vía tampoco permitirá regularizar productos prohibidos, declaraciones fraudulentas o infracciones aduaneras.

La reincidencia puede traer nuevas sanciones

La regulación también apunta directamente contra quienes importen mercancías de forma reiterada y sean considerados importadores comerciales.

La autoridad podrá limitar temporalmente el derecho de esas personas a importar.

Durante ese periodo solo admitiría sus efectos personales. El resto quedaría sujeto al tratamiento previsto por la legislación.

Esto puede impactar especialmente a las llamadas “mulas”, que durante años han transportado alimentos, ropa, medicinas, electrodomésticos y otros productos hacia Cuba.

Ahora existe una alternativa para determinados excedentes, pero esa solución dependerá del pago en moneda estadounidense.

Una apertura que también profundiza la dependencia del dólar

El Gobierno presenta estas medidas dentro de sus transformaciones económicas. Sin embargo, existe una contradicción difícil de ignorar.

Los salarios y pensiones continúan pagándose fundamentalmente en pesos cubanos. Mientras tanto, cada vez más operaciones importantes encuentran una salida mediante el dólar.

El nuevo sistema puede reducir algunos decomisos y ofrecer una opción legal a quienes transporten mercancías por encima de determinados límites.

Pero esa flexibilidad también tiene un precio.

Quien tenga acceso a dólares podrá pagar el excedente. Quien dependa exclusivamente de ingresos en pesos tendrá muchas menos posibilidades.

La medida también permite al Estado convertir una situación que antes podía terminar en confiscación en una fuente adicional de recaudación de divisas.

Eso resume buena parte del modelo económico que Cuba ha ido construyendo durante los últimos años.

El Gobierno flexibiliza una restricción, pero mantiene el control. Permite una nueva operación, pero exige moneda fuerte. Abre una puerta, aunque conserva la capacidad de decidir quién puede atravesarla y cuánto deberá pagar.

Desde el 12 de octubre, viajar con mercancías hacia Cuba tendrá nuevas reglas. Conocerlas será esencial para evitar sanciones, gastos inesperados o problemas durante el despacho.

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