La periodista oficialista Ana Teresa Badía reveló en Facebook lo que el Gobierno había evitado reconocer con claridad: la termoeléctrica Antonio Guiteras deberá detenerse en los próximos meses para un mantenimiento impostergable. La publicación, que resume una conferencia de prensa de directivos del Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y de la Unión Eléctrica (UNE), expone la magnitud de la crisis energética en Cuba.

Un reconocimiento tardío y contradictorio
En el texto compartido por Badía, los funcionarios admiten que la situación es “dura” y que el déficit de generación, la falta de financiamiento y la obsolescencia tecnológica son causas centrales del problema. Sin embargo, culparon nuevamente al “bloqueo” para justificar años de abandono y negligencia.
La Guiteras, ubicada en Matanzas y considerada la mayor planta de la Isla, fue la principal responsable de los apagones en julio debido a inestabilidades técnicas. A la par, fracasó la incorporación de la unidad 5 de Renté y se incumplieron entregas de gas licuado, lo que disparó el consumo eléctrico para la preparación de alimentos.
Entre propaganda y realidad
La publicación también intentó maquillar el desastre resaltando la existencia de 29 parques solares fotovoltaicos. Sin embargo, la propia UNE reconoció que esa energía es intermitente y no sustituye a la generación térmica deteriorada. El contraste es evidente: mientras la propaganda se enfoca en las renovables, la realidad es que apenas dos centrales flotantes siguen en operación, reflejo de un sistema eléctrico colapsado.
Una parada inevitable y más apagones
El reconocimiento en Facebook confirma que la Guiteras, sin mantenimiento capital en más de diez años, se detendrá de forma inevitable. Aunque el Gobierno insiste en que la parada será breve, la historia reciente demuestra lo contrario: improvisación, atrasos y más apagones para una población que ya sufre cortes de más de 12 horas diarias.