Mensaje de Lis Cuesta provoca rechazo en plena crisis eléctrica

Lis Cuesta, esposa de Miguel Díaz-Canel, regresó a Cuba este 8 de septiembre tras acompañar al gobernante en su gira por Asia. Su reaparición vino acompañada de un mensaje religioso en X, donde agradeció a la Virgen de la Caridad del Cobre “por cuidar de todos”. La publicación coincidió con apagones masivos en el oriente del país y con la muerte de un trabajador de la termoeléctrica Renté en Santiago de Cuba, lo que desató una ola de indignación ciudadana.

El contraste entre el discurso espiritual de Cuesta y la realidad de millones de cubanos que cocinan con leña o sobreviven sin electricidad fue visto como una provocación. En pocas horas, la publicación generó más de mil comentarios de repudio. Muchos señalaron la hipocresía de una funcionaria de facto que viaja en aviones climatizados mientras el pueblo se hunde en miseria.

Hipocresía, privilegios y manipulación de la fe

Las críticas no solo apuntaron a la desconexión con la vida cotidiana, sino al uso oportunista de un símbolo religioso. La Virgen de la Caridad del Cobre, venerada como protectora del pueblo, fue invocada por una figura que para muchos representa la élite privilegiada del régimen. “Nos cuida la Virgen, pero de ustedes”, fue una de las frases más replicadas.

Usuarios recordaron además que durante décadas el régimen persiguió a los creyentes y prohibió expresiones religiosas. Hoy, el repentino fervor de la élite se percibe como manipulación política en medio de la crisis. El enfado generalizado refleja un rechazo acumulado hacia Lis Cuesta, quien pese a no ostentar título oficial, vive y actúa como primera dama con privilegios y sin rendición de cuentas.

La publicación, lejos de generar empatía, ha profundizado el descrédito de la cúpula gobernante. Para muchos cubanos, la fe sigue viva, pero no en quienes han gobernado con cinismo y abundancia mientras el país se apaga en la oscuridad.

Enlaces internos

Díaz-Canel regresa a Cuba en plena crisis energética

Enlaces externos

CiberCuba: Críticas a Lis Cuesta por mensaje religioso

El País: Crisis energética en Cuba