Facultad de Psicología se suma al clamor por la renuncia del presidente de la FEU

El conflicto estudiantil en la Universidad de La Habana sigue creciendo. La Facultad de Psicología se ha sumado públicamente a las exigencias de renuncia contra Ricardo Rodríguez González, presidente nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), tras su respaldo al tarifazo de ETECSA y su alineación con el discurso del régimen comunista.

En un comunicado contundente, el Consejo de la FEU de Psicología denunció la falta de representación real del presidente nacional, así como de los dirigentes de la FEU de la UH, Hugo A. Fuentes y Daniel A. Corrales. Consideran que han abandonado al estudiantado en medio de una crisis de conectividad que impacta directamente en la educación superior. La facultad exigió un espacio de debate público para evaluar la continuidad de estos líderes en sus cargos.

El detonante: defensa al tarifazo en Mesa Redonda

El rechazo se intensificó luego de que Ricardo Rodríguez apareciera en el programa oficialista Mesa Redonda, culpando a “enemigos de la revolución” de manipular el descontento universitario provocado por las nuevas tarifas impuestas por ETECSA. Su intervención fue vista como una traición al estudiantado, que depende del acceso a internet para investigar, estudiar y comunicarse.

Las nuevas tarifas limitan las recargas en CUP a 360 cada 30 días y promueven planes en dólares estadounidenses, inaccesibles para la mayoría de los jóvenes. Aunque ETECSA anunció un supuesto “beneficio” adicional para estudiantes –un segundo paquete de 6 GB por otros 360 CUP–, la medida no elimina las barreras impuestas por la dolarización del servicio.

Más facultades alzan la voz contra la FEU y ETECSA

La Facultad de Psicología no está sola. Otras facultades como Filosofía, Historia, Comunicación, Economía, Matemática, Química, el InSTEC, el ISRI y Biología ya han expresado públicamente su rechazo al tarifazo y exigido la salida inmediata del actual presidente de la FEU.

Incluso la Asociación Hermanos Saíz, que agrupa a jóvenes artistas, mostró su preocupación por el impacto de estas tarifas en el acceso a la cultura y la conectividad, reflejando que el problema rebasa los límites del entorno universitario.

La rebelión estudiantil ha dejado al descubierto la falta de autonomía de la FEU y su subordinación a los intereses del régimen. En lugar de defender al estudiantado, sus líderes han optado por justificar medidas excluyentes que benefician únicamente a quienes pueden pagar en moneda dura.