Miguel Díaz-Canel se reunió en La Habana con Serguéi Naryshkin, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), reforzando la estrecha alianza entre ambos regímenes en un contexto marcado por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses. La frase clave “Díaz-Canel Rusia” aparece desde el inicio para destacar la dependencia política del gobierno cubano.
Durante el encuentro, Díaz-Canel agradeció el respaldo incondicional de Moscú frente al embargo y celebró lo que denominó “excelente estado” de las relaciones bilaterales. Aprovechó para enviar un saludo a Vladimir Putin y reiterar el agradecimiento por el apoyo ruso en los intentos de sacar a Cuba de la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo. La reunión también coincidió con el aniversario 65 del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, que el régimen usa para justificar la continuidad de estos lazos.
En el encuentro participaron el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, y altos mandos del aparato represivo cubano. La cita no solo reafirmó los vínculos históricos, sino que subrayó el respaldo mutuo en materia de inteligencia y seguridad, reforzando el control interno del régimen sobre la población.
Rusia promete y Cuba sigue en crisis
No es la primera vez que Serguéi Naryshkin visita La Habana. En 2018 fue recibido por Díaz-Canel y Raúl Castro poco después de que Rusia concediera un préstamo de 50 millones de dólares para comprar armamento. Desde entonces, Moscú ha multiplicado sus visitas y promesas. El viceprimer ministro Dmitri Chernishenko ha viajado varias veces a Cuba ofreciendo créditos millonarios, apoyo energético y suministros. Sin embargo, el pueblo cubano sigue atrapado entre apagones, inflación y escasez, sin percibir la supuesta prosperidad prometida.
En mayo, mientras Rusia extendía su mano a La Habana, imágenes satelitales revelaron instalaciones militares chinas en Bejucal, El Salao y Wajay, reforzando la percepción de que la isla se convierte en plataforma de vigilancia contra Estados Unidos. Esto ha encendido alarmas en Washington, que observa con recelo el papel de Cuba como peón en la confrontación geopolítica.
Estados Unidos endurece sanciones y La Habana se aferra a Moscú
Apenas un día antes del encuentro entre Díaz-Canel y Naryshkin, el presidente Donald Trump firmó un memorando presidencial que refuerza el embargo, prohíbe el turismo estadounidense y veta transacciones con entidades militares y de inteligencia del régimen cubano. Mientras La Habana se abraza a Rusia para sostener su aparato represivo, la población sigue pagando el precio de un sistema incapaz de garantizar servicios básicos.
La frase clave “Díaz-Canel Rusia” vuelve a estar presente para reforzar el enfoque SEO y subrayar el eje central: la complicidad entre dos gobiernos autoritarios, con el pueblo cubano como principal víctima.