La crisis farmacéutica en Cuba ha llevado al régimen a promover extractos de plantas como sustituto de medicamentos básicos que hoy no llegan a las farmacias. Además, la crisis farmacéutica en Cuba se refleja en estantes vacíos, tratamientos interrumpidos y pacientes obligados a buscar alternativas sin respaldo real del sistema de salud.

La falta de materias primas, divisas y tecnología ha paralizado buena parte de la industria biofarmacéutica estatal. Ante ese colapso, las autoridades presentan la medicina natural como solución, aunque en la práctica funciona como parche frente a una emergencia estructural.
Según medios oficialistas como Granma y Cubadebate, la Empresa Laboratorio de Medicamentos Líquidos Orales y Polvos (Medilip), ubicada en la provincia de Granma, amplía su producción de jarabes, melitos, champús y repelentes a base de plantas medicinales.

El propio director de la entidad, Efrén Vladimir Rodríguez Lora, admitió que la estrategia responde a la imposibilidad de acceder a insumos importados. Por ello, se recurre a recursos locales y a alianzas con universidades y centros científicos.
Medicina natural como sustituto forzado
La crisis farmacéutica en Cuba no surge de una apuesta científica planificada, sino de la incapacidad del Estado para sostener su sistema de producción de fármacos. Por eso, jarabes de orégano, eucalipto, aloe vera o caña santa pasan a ocupar el lugar de antibióticos, antihipertensivos y otros medicamentos del cuadro básico.
Aunque la fitoterapia puede tener valor complementario, su promoción como alternativa principal expone a miles de pacientes a tratamientos incompletos o ineficaces para enfermedades crónicas y agudas. En la práctica, el mensaje oficial se traduce en resignación: usar lo que haya.
Medilip también produce champús naturales y desarrolla líneas con ajo, guayaba y morera, utilizando técnicas como arrastre de vapor y turbomaceración, con aval académico de la Universidad de Granma. Sin embargo, ninguna validación científica sustituye la ausencia de medicamentos esenciales.
Reconocimientos oficiales en medio del desabastecimiento
Mientras el régimen reconoce a Medilip como “empresa destacada” durante el Día de la Ciencia Cubana, la realidad en las farmacias sigue marcada por el desabastecimiento y la distribución irregular. Así, la crisis farmacéutica en Cuba continúa afectando directamente a niños, ancianos y pacientes con enfermedades crónicas.
El giro hacia los extractos naturales no resuelve el problema de fondo: un sistema incapaz de garantizar el derecho básico a la salud. Más que innovación, esta política evidencia el retroceso de una industria que alguna vez fue presentada como orgullo nacional.