En medio de un colapso energético que deja a millones de cubanos sin luz durante horas, el periódico oficialista Venceremos decidió recomendar infusiones, leche caliente con miel y técnicas de relajación para combatir el insomnio. Según este medio del régimen, el insomnio no se debe a los interminables apagones ni al calor insoportable, sino a que la gente no sabe relajarse.
El texto oficialista habla de paseos nocturnos, baños calientes y mantener horarios fijos para dormir, sin mencionar que miles de cubanos ni siquiera tienen cómo encender un ventilador, menos aún calentar agua o comprar leche y miel. Además, sugiere leer un libro o respirar profundo antes de acostarse, como si el estrés de no saber qué comer mañana o la amenaza constante de apagones prolongados fueran detalles menores.
Mientras tanto, en provincias orientales se reportan cortes eléctricos de hasta 20 horas, lo que obliga a muchos a dormir en portales o techos para escapar del calor. Las noches se vuelven un tormento con mosquitos, ruidos y falta total de ventilación.
Aun así, el régimen, a través de su prensa oficial, insiste en mostrar una imagen de tranquilidad, sin asumir la responsabilidad por la crisis energética. Los consejos naturales pueden sonar inocentes, pero solo confirman que el sistema comunista prefiere maquillar el desastre antes que enfrentarlo.
El insomnio, lejos de ser un problema individual, se ha convertido en otra muestra del deterioro material del país. La falta de electricidad y agua, sumada a la escasez de alimentos y medicinas, son las verdaderas causas del mal dormir en Cuba, aunque el régimen pretenda disfrazarlo con tisanas.
Algunos médicos alertan además que el consumo de medicamentos sedantes ha aumentado considerablemente, reflejando la desesperación de una población sin alternativas para descansar.