Otro junio de apagones extremos en Cuba

Los apagones en Cuba cerraron junio con cifras escalofriantes. El último domingo del mes, el déficit eléctrico alcanzó los 1,829 MW a las 9:00 de la noche, según reportó la Unión Eléctrica (UNE), confirmando el colapso total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Miles de familias quedaron más de 24 horas sin electricidad, con alimentos descompuestos y cocinando con leña, mientras la indignación contra el régimen de Díaz-Canel crece por su incapacidad de dar respuestas.

Termoeléctricas rotas y solares insuficientes

El parte oficial de la UNE indicó este lunes que la disponibilidad del SEN fue apenas de 1,800 MW frente a una demanda de 3,100 MW en la mañana, generando un déficit de 1,378 MW. Para el mediodía se calculó una afectación de 1,450 MW. Esto demuestra la profunda incapacidad del gobierno para garantizar el servicio, con un pueblo que paga el precio de su mala gestión.

Aunque el régimen alardea de la incorporación de 18 nuevos parques solares, el domingo solo generaron 1,720 megavatios hora, con un pico de 378 MW. Muy por debajo de lo necesario para cubrir la demanda. Mientras tanto, las plantas del Mariel, Nuevitas y Felton permanecen fuera de servicio por roturas, y las unidades de Santa Cruz, Cienfuegos y Renté están detenidas por mantenimientos prolongados. A esto se suman 98 centrales distribuidas paralizadas por falta de combustible, sumando 827 MW fuera del sistema.

Un verano que anticipa más apagones

En el horario pico nocturno se prevé la entrada parcial de algunas unidades térmicas, sumando apenas 80 MW en generación distribuida. Esto elevaría la disponibilidad a 2,055 MW, pero frente a una demanda estimada de 3,580 MW, el déficit rondaría los 1,525 MW y la afectación sería de 1,595 MW.

Junio terminó consolidando la tragedia diaria de los apagones en Cuba, con varios días por encima de los 1,800 MW de déficit. El verano inicia sin esperanza para un pueblo que sobrevive entre velas, carbones y la burla constante de un gobierno que solo repite partes técnicos vacíos mientras la crisis se agrava.