En medio de la aguda crisis energética que golpea a Cuba, un cubano ha demostrado cómo es posible mantener su hogar completamente operativo durante los apagones gracias a la instalación de un sistema solar independiente. La experiencia, compartida en redes sociales, se ha vuelto viral y refleja la desesperación de los ciudadanos por escapar del colapso eléctrico provocado por el fracaso del modelo comunista.
El video, publicado en TikTok, muestra cómo el sistema de 16 paneles solares de 555 W cada uno genera cerca de 9 kW de potencia, permitiendo el funcionamiento simultáneo de ventiladores, luces, neveras, cocina de inducción y hasta dos aires acondicionados. Todo esto sin conexión a la red eléctrica estatal, que permanece intermitente e incapaz de garantizar un servicio estable a la población.
El propietario explica con detalle cómo funciona el sistema, cuyo centro es un inversor híbrido SUNGOLD POWER de 8 kW, conectado a dos entradas MPPT que optimizan la producción solar. Aunque aún no ha instalado baterías de almacenamiento, logra generar electricidad durante todo el día únicamente con la luz solar, demostrando una autonomía energética que contrasta dramáticamente con el desamparo del resto de los cubanos.
Además, el sistema incluye monitoreo remoto vía Wi-Fi, lo que le permite supervisar y controlar el consumo desde cualquier parte del mundo, incluso desde su residencia en Estados Unidos. “Ahora mismo no hay corriente, todo está funcionando solo con el sol”, afirma mientras muestra los equipos encendidos durante el apagón.
Este tipo de soluciones ha despertado gran interés entre los cubanos, quienes sufren constantes cortes eléctricos como resultado del deterioro de las obsoletas termoeléctricas, la escasez de combustible y el desastroso manejo económico del régimen comunista. Mientras la dictadura sigue culpando a supuestas sanciones extranjeras, la realidad es que millones de familias permanecen a oscuras diariamente.
A pesar de los millonarios préstamos que el régimen ha solicitado a sus aliados internacionales para construir algunos parques solares, estas inversiones siguen siendo insuficientes. Solo quienes tienen acceso a divisas fuertes o recursos fuera del país pueden costear alternativas como los sistemas fotovoltaicos privados. Para el resto, los apagones siguen marcando su día a día.
Este caso evidencia, una vez más, cómo el pueblo cubano debe buscar soluciones por sí mismo ante la ineficiencia crónica del Estado, que prioriza el control político por encima del bienestar ciudadano.