El apagón nacional Cuba dejó a más de diez millones de personas a oscuras desde las 9:14 de la mañana del 10 de septiembre, cuando el Sistema Eléctrico Nacional colapsó de extremo a extremo. Más de 24 horas después, el Ministerio de Energía y Minas anunció que el SEN estaba “restablecido” a la 1:24 de la tarde del 11, aunque numerosos barrios reportaban seguir sin electricidad y con una generación muy por debajo de lo que demanda el país.
Reconexión parcial y dudas pendientes
Según reportes internacionales, en las primeras 24 horas cerca del 80% de La Habana recuperó el servicio, mientras la generación nacional apenas alcanzaba los 1.000 megavatios, frente a los más de 3.000 necesarios en los picos de consumo. El gobierno aseguró que activó “microsistemas” para sostener hospitales, panaderías y otros servicios básicos, una medida de emergencia que revela la fragilidad del sistema.
La caída volvió a apuntar a la termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, que salió de servicio de manera automática. Sin embargo, hasta el momento no existe un informe técnico detallado, ni un cronograma público que explique cómo se enfrentará el deterioro estructural del SEN.
Cronología y contexto de la crisis
— 10 de septiembre, 9:14 a. m.: desconexión total del SEN. Internet, transporte y semáforos colapsaron; miles de familias perdieron alimentos y actividades cotidianas. Fue el cuarto apagón general en menos de un año y el quinto desde finales de 2024.
— 11 de septiembre, 1:24 p. m.: el régimen declaró el sistema “restablecido”, aunque la reconexión fue desigual y con la misma programación de apagones que sufren los cubanos desde hace meses.
La crisis eléctrica no es nueva: plantas envejecidas, falta de repuestos, déficit de combustible importado y proyectos renovables que no compensan la caída marcan un patrón que se repite.
Impacto social y reclamos ciudadanos
El apagón nacional Cuba paralizó operaciones médicas, afectó la conectividad y agudizó la incertidumbre de un pueblo que vive entre apagones diarios de más de 12 horas. Muchos dependen de grupos electrógenos improvisados, mientras el Estado insiste en promesas de energías limpias que no resuelven la urgencia.
La pregunta que sigue abierta es clara: ¿por qué volvió a colapsar la Guiteras, cuánto costó este evento y qué plan real existe para que los cubanos dejen de vivir en permanente apagón? La transparencia sigue siendo la gran ausente.
Enlaces internos
— Regreso de Díaz-Canel en plena crisis energética
— Apagones y costo humano en hospitales
Enlaces externos
— Reuters
— AP News
— El País
2 comentarios sobre «Apagón nacional Cuba: restablecimiento oficial sin transparencia»
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